Alta, de cabellos claros, grandes ojos azules y una amplia sonrisa a través de la cual relucía toda su simpatía, Teresa Wachowicz, la elegida de 1964 y representante de San Rafael, fue la primera Reina de la Vendimia, que no había nacido en nuestro país. Era alemana de padres polacos, quienes se instalaron en el Sur cuando la predestinada era una niña aún. Quizás haya sido la luz de su belleza la que inspiró; a Abelardo Vázquez para introducir ese año un nuevo concepto en materia de "espectaculares". Empleó no solo la técnica moderna de luz y sonido, sino que llevó tales aditivos a los cerros aledaños del anfiteatro Frank Romero Day "descubriendo" una vendimia a la que llamo "Fiesta del Arte Nacional". Estos dos elementos técnicos siguen jugando un papel protagónico en la función anual, que en 1964 tuvo oportunidad de presenciar el vicepresidente de la Nación, doctor Carlos Perette.
Fuente: Diario Los Andes
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